|
|
|
|
|
Nuestro
trabajo de asesoramiento... |
|
|
| |
| Muchas
mujeres soportan la violencia en su relación porque tienen
miedo a ser expulsadas... |
Vera
(Ucrania), de 38 años y médico de profesión,
conoce a un hombre alemán a través de un anuncio matrimonial
en Internet. Se casan y Vera se va a vivir a Hamburgo.
Vera es feliz, pero la situación cambia radicalmente tras la
boda: Su marido intenta vigilarla las 24 horas del día, le
prohibe salir de casa si no es con él y ni siquiera deja que
vaya sola al baño. No le permite trabajar ni asistir a un curso
de alemán para aprender el idioma.
Cuando Vera protesta por la situación, su marido comienza a
maltratarla psíquica y físicamente. La insulta llamándole
rameras perezosa y le dice que debería pagar sus deudas trabajando
como prostituta. Además, la amenaza con sustituirla por una
mujer indonesia “trabajadora y obediente“ y enviarla de
vuelta a su país.
Por miedo a ser expulsada, Vera no acude a la policía pero,
a escondidas de su marido, logra visitar el centro de asesoramiento
de Amnesty for Women. Le informamos de que, tras dos años de
matrimonio con un ciudadano alemán, tiene derecho al permiso
de residencia. Vera es asistida por una psicóloga en su propio
idioma, hace un curso de alemán y recibe ayuda para emprender
la búsqueda de un empleo.
De esta manera, logra poco a poco construirse una nueva vida en Hamburgo
y liberarse del acoso de su marido. |
| |
| Ayúdanos
con tu aportación económica! |
|
|
| |
| Mi
prima me obligó a prostituirme... |
Malai
se cría junto con sus ocho hermanos en el nordeste de una zona
pobre de Tailandia. Tras dos años de estudio, abandona la escuela
para poder ayudar a sus padres en los campos de arroz.
Con 14 años va a trabajar a una obra en una ciudad cercana,
donde conoce a su marido. A los veinte años, ya tiene cuatro
hijos. Tras la muerte de su marido en un accidente laboral, Malai
regresa a su pueblo natal.
Su prima, casada con un alemán, le habla sobre un restaurante
en Alemania donde Malai podría trabajar como camarera. Ella
le prestaría el dinero para el viaje. El restaurante resulta
ser un burdel que pertenece al marido de su prima. Para que Malai
pueda pagar sus deudas, éste la obliga a acostarse con los
clientes y la amenaza diciéndole que, si se niega, sus padres
podrían tener problemas en Tailandia.
Más adelante, Malai se entera de que hay otras mujeres de su
pueblo a las que les ha ocurrido exactamente lo mismo. Malai consigue
abandonar el burdel gracias a la ayuda de uno de sus clientes, con
el que se casará más tarde, y denuncia ante la policía
a su prima y al marido de ésta. Sin embargo, éstos no
llegarán a ser juzgados por falta de pruebas y declaraciones
de testigos.
Malai acude a Amnesty for Women en busca de asesoramiento y para hacer
un curso de alemán. |
| |
| Ayúdanos
con tu aportación económica! |
|
|
| |
| Un
niño necesita a sus padres también durante el embarazo... |
Al
acabar los estudios de filología germánica en Polonia,
Zosia se casa con su novio iraní, que vive en Alemania desde
hace ocho años y con el que mantiene una relación desde
hace tiempo.
La Oficina de Extranjería le deniega la solicitud del permiso
de residencia alegando que su marido está en el paro tras declararse
en quiebra la empresa para la que trabajaba.
Cuando Zosia acude a Amnesty for Women en busca de asesoramiento,
carece de perspectivas para el futuro de su, entretanto, creciente
familia, ya que está embarazada y sólo puede visitar
al padre de su hijo en calidad de turista.
La fuerte carga psicológica que soporta hace que su estado
físico y psíquico empeore y ponga en peligro la salud
de su futuro bebé.
En nuestro centro de asesoramiento, Zosia se entera de que, de acuerdo
con la nueva Ley de Nacionalidad, su hijo obtendrá la nacionalidad
alemana si nace en este país y uno de los padres vive legalmente
desde hace ocho años en Alemania con un permiso de residencia
de al menos tres años de antigüedad.
La abogada que colabora con nosotros, se hace cargo del caso e interpone
un recurso que será estimado.
Zosia obtiene un permiso de residencia y de trabajo y su estado psíquico
se estabiliza.
Nuestra ayuda hace posible que Zosia haga valer sus derechos en Alemania
y consiga acceder a una vida familiar normal.
Hoy Zosia trabaja como secretaria de lenguas extranjeras. Su marido
es traductor autónomo, se hace cargo de las tareas domésticas
y cuida a su hija. |
| |
| Ayúdanos
con tu aportación económica! |

|
|
| |
| Maribel,
21 años, República Dominicana |
Maribel
(21) vivía con su madre hemipléjica, su hermana menor
y su hijo pequeño en un pueblo turístico de la República
Dominicana y mantenía a su familia trabajando en un pequeño
restaurante.
Un día conoció a Ulli, un turista alemán con
el que salió un par de veces. Un año más tarde
Ulli volvió a visitar a Maribel y comenzaron a verse regularmente.
Maribel se dio cuenta de que su interés por ella iba en serio
y las numerosas promesas de Ulli le hicieron concebir la esperanza
de que el matrimonio sería la solución a la pobreza
de su familia.
Ulli incluso prometió a su madre conseguir una plaza en una
clínica de rehabilitación alemana.
A pesar de que las prácticas sexuales de Ulli le parecían
un poco extrañas, Maribel confió en él. Ulli
decía que esas pequeñas "diferencias culturales"
no eran importantes en comparación con el amor que les unía.
Al principio Maribel se mostró vacilante ante sus prisas por
casarse, pero cuando Ulli propuso adoptar a su hijo y más adelante
también a su hermana, aceptó finalmente.
Sin embargo, después de la boda y el traslado a Alemania, Maribel
notó que su hijo de 4 años comenzaba a comportarse de
forma extraña y a menudo agresiva. Ulli le quitaba importancia
argumentando que a los niños les resulta más difícil
adaptarse a los cambios que a los adultos y achacaba el carácter
hipersensible del niño a la tendencia de Maribel a coartarle
y reaccionar de forma exagerada.
Ulli le propuso invitar a su hermana para que se ocupara un poco del
niño.
Maribel se alegró de volver a ver a su hermana. Durante su
visita, ésta le reveló que Ulli había intentado
violarla.
Al principio las dos hermanas no supieron qué hacer, hasta
que finalmente acudieron a la policía. En una sesión
psicológica llegó a saberse que Ulli había estado
abusando sexualmente del hijo de Maribel. A partir de ese momento,
Ulli intentó por todos los medios deshacerse de Maribel. Maribel
se encontraba en una situación desesperada: no había
tenido tiempo suficiente para aprender alemán y no conocía
sus derechos. Además, su hijo necesitaba urgentemente un tratamiento
terapéutico que jamás podría pagar en su país.
Durante una intervención de crisis en Amnesty for Women, Maribel
recibió información sobre su situación legal
en Alemania. Además le buscamos una vivienda y conseguimos
una guardería y un tratamiento terapéutico para su hijo.
Las conversaciones con la policía contaron con la presencia
de un intérprete y se pudieron iniciar las diligencias judiciales
oportunas contra su marido.
Gracias a un curso de alemán en Amnesty for Women, Maribel
pudo perfeccionar sus conocimientos de alemán. |
| |
| Ayúdanos
con tu aportación económica! |
| |
|
|
|
|
|
|